Libertad de pensar

junio 16, 2010

INFELIZ

Filed under: CHILE — Eduardo Erlandsen @ 1:48 am
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Dícese del declarante de declaraciones “poco felices”

Como poco felices han sodo las declaraciones del ex funionario de la dictadura de pinochet (la minúscula no es por error) José Piñera, hablando del presidente Salvador Allende:

Revisemos un par de “infelices declaraciones” de este “infeliz declarador” :
“Premisa clave: Quién desde el poder viola la Constitución de un país es quién le da un golpe al sistema democrático y deviene tirano”

y a continuación:

“Lamentablemente, la Constitución vigente en 1973 en Chile hacía casi imposible remover a un violador de la Constitución y la ley”

Dos frases sin duda infelices

No solo demuestran un fanatismo tan extremo que parece arrasar con la ética y la moral del declarante (si alguna vez las hubo) sino que se contradicen claramente.

En Efecto: Si el violador de la constitución fue el presidente Allende; ¿Por qué es Piñera el que nos declara que “Lamentablemente, la Constitución vigente en 1973 en Chile hacía casi imposible remover a un violador de la Constitución y la ley”?

¿Al final quien era el desconforme con la constitución?
Y finalmente
¿Quién fue el que la violó?
¿Y quien fue el que la derogó?

Y por otro lado ¿quien fue el presidente que defendió la constitución hasta la muerte?

Es bien conocido el significado de las contradicciones en las declaraciones de un testigo
Son un indicador de falsedad.

Es interesante contrastar estas declaraciones con las de otro emisor de declaraciones “poco felices”.

Es decir otro infeliz:
(que curiosamente era funcionario de otra dictadura)
• Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad.
• Mientras más grande sea una mentira más gente la creerá.
Estas “perlas de sabiduría marketera” son habitualmente atribuidas al “encargado de propaganda del dictador adolfo hitler (las minúsculas no son por error): Joseph Goebbels
¿Curioso no?
Al final ¿Quién es el nazi?

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junio 7, 2010

IMPRUDENTE

Los dichos públicos del embajador de Chile en Argentina, Miguel Otero, asegurando que “la dictadura no se sintió” y que al final “fue bueno para el pueblo” son inconvenientes e inaceptables.

En general cada uno es libre de emitir las opiniones políticas que le parezca conveniente y está en todo su derecho, pero este derecho, como todos los derechos tiene limitaciones, y una de las limitaciones mas evidentes tiene que ver con el trabajo que uno desempeña y la posición pública que representa. Y tal vez el caso mas claro de limitación en los dichos que uno puede o no puede hacer públicos es la carrera diplomática.

No son para nada lo mismo los dichos de cualquier hijo de vecino en una reunión de amigos, que la declaración pública de un funcionario de gobierno.

Mucho mas aun, cuando ese funcionario es un embajador, es decir el representante del país (de todo el país), en el extranjero.

Declarar en su calidad de representante de Chile que la dictadura “No se sintió y que fue “un alivio” y que fue” buena para el pueblo” no solo representa una imprudencia diplomática (cuando imprudente es lo último que un diplomático debería ser) sino que sin ninguna necesidad vuelven a dividir a los chilenos entre si, porque yo le aseguro al señor embajador que sus opiniones no representan a todos los chilenos y ofenden gravemente a decenas de miles de compatriotas que tienen parientes directos asesinados, torturados o desaparecidos.

Como si fuera poco, dichas declaraciones también ofenden a ciudadanos argentinos, que también se vieron afectados por la dictadura de pinochet (la minúscula no es por error) e incluso a sus instituciones de justicia, porque el parecer olvida el embajador que hay un agente de dicha dictadura que el, tan livianamente alaba, condenado a cadena perpetua en argentina por haber cometido un atentado con bomba en las calles de Buenos Aires con dos víctimas fatales.

Bien podría darse que el gobierno argentino decidiera declararlo “persona no grata” desatando con ello un problema diplomático entre ambas naciones, o en caso contrario soportar tensiones internas con los propios ciudadanos argentinos que se puedan haber sentido ofendidos por sus dichos, y que sin duda ya estarán presionando a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que lo expulse del país.

Todas estas consecuencias de su imprudencia son justo lo contrario de sus obligaciones como embajador de Chile, (es por eso que, imprudente, es lo último que un embajador debe ser)

El solo hecho que el canciller de Chile deba salir al día siguiente a puntualizar que las declaraciones del embajador Otero representan “opiniones personales y no la opinión del Gobierno” (Terra, EMOL, La Nación, El Mostrador) ya indica que un embajador está haciendo mal su trabajo. Eso es un hecho.

Eduardo Erlandsen

junio 3, 2010

¡PIRATAS!

A la izquierda un pirata, a la derecha nuestra compatriota Kimberly Soto Aguayo

Esta opinión iba a comenzar exigiendo la liberación inmediata de la chilena Kimberly Soto Aguayo.

Afortunadamente la indignación internacional generada por el ataque de que fueron víctimas ella y sus compañeros activistas pacíficos, ha sido insoportable para sus secuestradores y ella finalmente y afortunadamente ha sido liberada.

Celebramos la liberación incondicional de nuestra compatriota, secuestrada hace días por piratas de origen israelí en aguas internacionales.

Sin embargo esta liberación, siendo un hecho muy positivo y constituyendo un atenuante a favor de los secuestradores, NO BORRA LOS DELITOS DE PIRATERÍA Y DE SECUESTRO cometidos en contra de una ciudadana chilena, NI MENOS BORRA EL HOMICIDIO de al menos nueve de sus compañeros.

Esto no se trata de tomar posición en el conflicto árabe – israelí (tenemos por cierto una posición en ese conflicto y esta es que ambos estados tienen el derecho a existir y la obligación de negociar y de respetar la ley) pero esto no se trata de eso.

Esto se trata del derecho de un barco civil a navegar en paz por aguas internacionales.

Esto se trata de no permitir que vuelvan a ocurrir actos de piratería en los mares del mundo.

Esto se trata de que NADIE secuestra a un chileno civil y desarmado sin recibir las consecuencias legales internacionales correspondientes.

Esto se trata del respeto a la ley.

Esto se trata, para decirlo en chileno, DE QUE NINGUN HIJO DE PERRA, (AMPARANDOSE EN LA BANDERA EN QUE SE AMPARE), SE A ATREVA A TOCAR A UNA CIUDADANA CHILENA DESARMADA Y AMPARADA POR LA LEY, EN AGUAS INTERNACIONALES.

Ese es nuestro deber de chilenos hoy en día.

Responder unidos, sin distinciones políticas o religiosas, a esta agresión una chilena.

Expresar nuestro repudio absoluto un acto de piratería cometido por un grupo armado (del país que sea), en aguas internacionales, contra un convoy civil y desarmado.

Exigir la captura y la presentación ante la justicia de los autores y de todos los que resulten implicados en el homicidio de al menos 10 civiles del convoy atacado, el secuestro del barco y sus tripulantes y el robo de sus pertenencias y de la carga que transportaban.

Repito:
Exigir la captura y la presentación ante la justicia de los autores y de todos los que resulten implicados en el asalto al barco, los robos, los secuestros y los homicidios.

Para que reciban el juicio justo al que todo acusado de un crimen tiene derecho.

Para que reciban el juicio justo que ellos le negaron a sus víctimas desarmadas.

Y NO SE ATREVAN A INSULTARNOS A TODOS INTENTANDO ARGUMENTAR QUE LOS ASALTADOS LOS ATACARON A ELLOS PORQUE SE DEFENDIERON CON PALOS O A MANO LIMPIA.

Si el comando pirata, armado con armas de guerra, estaba atacando, por conclusión lógica elemental, los voluntarios civiles SE ESTABAN DEFENDIENDO.

La defensa frente a un ataque armado, es una figura jurídica contemplada por todas las legislaciones del mundo. Se llama LEGITIMA DEFENSA.

De hecho, los atacados tenían todo el derecho legal de haber abierto fuego y haber eliminado a los atacantes usando armas de guerra, tal como sus atacantes (principio de proporcionalidad dentro del derecho a la legítima defensa)

El hecho de que se hayan defendido con palos y cortaplumas o incluso, en un alarde de valor y dignidad, usando sus manos desnudas contra un comando armado con armas de guerra hasta los dientes, ES LA PRUEBA MAS EVIDENTE DE QUE ESTABAN DESARMADOS

Este hecho no solo es grave ES GRAVISIMO, es mucho mas grave que los actos de piratería criminal que hace algún tiempo vienen llevando a cabo algunas bandas privadas en Africa y es mucho mas grave porque lo lleva a cabo un ejercito siguiendo instrucciones y recibiendo el explicito apoyo de su gobierno. Como cualquiera puede comprender fácilmente, un ejercito (actuando fuera de la ley) puede provocar daños inmensamente mas graves que una banda de delincuentes independientes. Es por eso que los gobiernos del mundo llevan cientos de años practicando y perfeccionando el respeto a las normas internacionales. Por todas estas consideraciones prácticas (sin siquiera mencionar las consideraciones éticas que conciernen a la piratería y al homicidio) es que afirmamos, sin duda alguna, que este acto de piratería, justamente por haber sido llevado a cabo por un ejercito regular y por órdenes de un gobierno oficial, es mucho mas grave aun, que un acto de piratería llevado a cabo por delincuentes independientes.

Es por eso que desde esta tribuna, exigimos al gobierno Chileno que haga sentir su protesta mas enérgica frente a este crimen internacional.

Liberación inmediata e incondicional
Detención de los secuestradores
Presentación ante la justicia de todos los implicados

Esta posición no implica adoptar ninguna posición en el conflicto de fondo que enfrenta al estado de Palestina con el estado de Israel. Es totalmente independiente de este.

Lo mismo estaríamos exigiendo si hubiera sido un comando militar palestino el que hubiera atacado en aguas internacionales a un convoy civil multinacional, en el cual navegara un solo ciudadano chileno.

Valoramos el hecho de que mas allá de iniciales amenazas, los secuestradores hayan liberado en forma inmediata e incondicional a nuestra compatriota. Esto constituye sin duda un atenuante, en lo que a chile se refiere.

Sin embargo los hechos subsisten y son claros.

Una ciudadana chilena desarmada. Y ejerciendo su derecho a viajar, ha sido victima de un ataque por parte de un grupo armado en aguas internacionales. Su nave ha sido atacada con armas de guerra, ha ocurrido el homicidio de al menos una decena de pasajeros, ha habido hurtos, la nave y todos sus pasajeros han sido secuestrados .

Desde hace mas de 2.000 años la humanidad ha catalogado este comportamiento como la definición clásica de la piratería.

Este acto de piratería se cometió, entre muchos activistas de muchas nacionalidades, también contra una ciudadana chilena.

Eso es inaceptable para Chile.

Mucho mas inaceptable aún si se cometió con la aceptación, e incluso bajo las órdenes, de un gobierno integrante de la comunidad internacional que se ha comprometido a regirse por las normas del derecho internacional.

Todos los países del mundo tienen la obligación de actuar rápidamente para detener esta nueva escalada delictual, del conflicto árabe-israelí si no queremos que las normas que nos permiten el libre desplazamiento por aguas internacionales, y que nos ha tomado MILES de años imponer y perfeccionar, se vayan al carajo de la noche a la mañana (literalmente).

Sin embargo esta obligación es mas evidente aun para los países que cuentan con compatriotas entre los tripulantes atacados.

Chile es uno de estos países.

Y no cumplir con nuestras obligaciones siempre supone costos que a la larga o a la corta resultan mas costosas que haberlas cumplido cuando nos tocaba.

¿Sabrá el gobierno chileno actual cumplir con su deber de proteger el derecho y la paz internacionales?

¿Sabrá responder como supo hacerlo el gobierno de Ricardo Lagos (mas allá de que uno sea su admirador o detractor) cuando Bush quiso obligarlo a apoyar una guerra que iba en contra de nuestros intereses y principios?

Como diría nuestro emblemático preparador de la roja de todos, el gran Bonini:
¡VAMOS PIÑERA! ¡AQUÍ TE QUIERO VER!

Eduardo Erlandsen

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